Afilando el hacha

Decía Paco Umbral que para hacer buena literatura, en ocasiones hay que verter sangre. Mucha sangre. Hace poco una amiga me explicaba que, por consejo de su editora, estaba reescribiendo su novela y la había recortado hasta el punto que le dolía como si le estuvieran arrancando la piel a tiras.

Pues sí, ¡sangre! La metáfora es un poco bruta, pero a veces es necesario aplicar una poda generosa y despiadada a los propios textos. Todo lo que no suma, embellece, densifica… ¡sobra!
Así que esta Semana Santa me propuse afilar mi hacha vikinga y he emprendido mi tala particular. ¿La víctima? Mi primera novela. La pobre ha sufrido ya muchas podas… Quizás debiera comenzar de nuevo y olvidarme de todo. “A vino nuevo, odres nuevos”… Pero releyéndola, pienso que aún puedo rescatar algo. El esqueleto y un puñado de brotes que resisten los años y la autocrítica con empeño pertinaz. El resto, voy a desbastarlo ferozmente.

Espero salir airosa del intento.

Poesía en la intemperie

Antes de marchar unos días de vacaciones... sin teléfono, sin ordenador, sin Internet, perdida en medio del campo, dejo aquí estas frases de una entrevista a Joan Margarit, premio nacional de poesía. (Salió publicada en la Contra de La Vanguardia esta mañana, de 3 de abril)

Qué es un poeta?
Uno que busca la verdad.
Como el filósofo, pues.
El filósofo la presiente. El poeta la caza con el revólver del lenguaje, cargado siempre con seis balas.
¿Qué tipo de verdad caza?
Verdades universales, la que cualquiera en cualquier sitio reconoce. ¡No existe poesía sin un lector que entienda el poema!
¿Y si el lector no lo entiende, qué?
Entonces es culpa del presunto poeta.
¿Por eso hay pocos lectores de poesía?Por eso y también porque la poesía no regala nada: pide del lector una disposición, un mínimo adiestramiento del instrumento. Si lo hay, cada poema será una partitura interpretada por el lector: ¡habrá poesía!
¿Y para qué sirve la poesía?
Para ser más feliz. Misteriosamente. La poesía imparte conocimiento y consuelo. Es nuestra última casa de misericordia.
¿Cómo es eso?
Uno entra con un problema en un poema... y sale de él menos desgraciado. Entras con algún desorden y sales algo más ordenado. ¿Qué ha pasado ahí dentro? Misterio. ¡Nadie lo sabe, pero la poesía ha operado!
¿Existe algo que la poesía no consuele?
No. El buen poema, por bello que sea, será cruel. La intemperie es dura..., ¡pero más dura es sin poemas!

Dos trucos del chef

Estoy con las manos en la masa, hasta el cuello de correcciones y echando humo por la sesera. Así que hoy, a los eventuales visitantes de este blog, no se me ocurre nada mejor que regalarles un par de truquillos del Chef. Son dos recursos estupendos para los que estáis corrigiendo novelas y textos.

El primero es más antiguo que el ir a pie. Se trata de leer el texto en voz alta, pausadamente, entonando y vocalizando bien. Es ideal para detectar repeticiones, cacofonías, aliteraciones, frases demasiado largas o maltrechas, expresiones que no acaban de encajar… ¡No se escapa ni una! Es un método que pide tiempo y paciencia, claro, pero rara vez falla. Si suena bien, se lee bien. Será porque la ficción en prosa tiene más que ver con la voz que con la letra escrita… La literatura, a fin de cuentas, es la hija recién nacida de una larguísima tradición oral que hunde sus raíces en los albores de la humanidad.

El segundo truco se lo debo a mi amigo Federico, ingeniero escritor que aplica su ciencia a sus letras (valga la expresión). Sirve para corregir uno de los defectos más comunes de los noveles o cuasi-noveles: la repetición excesiva de nombres propios, especialmente de los personajes protagonistas. Se trata de simple matemática: con la herramienta de Word, contad las palabras totales del relato, luego buscad cuántas veces se repite el nombre de marras, y hallad el porcentaje de incidencia del nombre sobre el total de palabras. Si asciende por encima de un 0,6% - 0,8 %, casi seguro que os habéis prodigado en exceso. Y eso se nota. Si vuestros protagonistas ocupan un 1% del total de palabras del relato, o incluso más, ya sabéis: toca revisar y recortar. Los personajes secundarios no deberían superar el 0,3 %. Yo lo estoy haciendo, es un auténtico ejercicio de estilismo que obliga a ser creativos y más ágiles. Los resultados también se notan.

Con estos dos secretos, seguro que el guiso literario mejora sustancialmente su textura y sabor. ¡Probadlo!

Los esclavos de Miguel Ángel

¿Por qué titulo así esta entrada? Seguro que todos tenéis en mente esas poderosas esculturas sin acabar, con el rostro apenas dibujado, de miembros arqueados, pugnando por liberarse de la piedra. Bueno, pues esa es la imagen que me viene a la mente cuando pienso en mis novelas.

Salvando las diferencias, así es como veo mis manuscritos, por ahora. Acabados y sin acabar, retorciéndose en dolores de parto literario. Y ahí estoy yo, la comadrona, escarpa y cincel en mano, dispuesta a liberar las letras, las frases, los capítulos… para que una bella escultura pueda salir a la luz.

Hace pocos días se ha publicado una entrevista en Prosófagos, mi foro preferido, que os recomiendo vivamente. Guillermo Martínez, escritor desde la infancia, ganador del Planeta 2003, afirma que “todo lo que alguien puede hacer por sus libros es escribirlos lo mejor posible”. Sinceramente, le doy toda la razón. Y esto pide tiempo, y revisar, revisar, revisar... todas las veces que sea necesario.

No quiero acabar este post sin un saludo cariñoso a mis dos colegas brunescos –si pasáis por aquí―, amigos escritores con los que comparto agencia y que, como yo, están esperando buenas noticias que tardan en llegar, sin dejar de trabajar por un momento. Nos estamos animando mutuamente y ayudándonos también, en ese taller sembrado de astillas de palabras y polvo de fantasía.

¡Qué importante es no sentirse solos en esta batalla! Gracias por estar ahí.

¿Un consejo? Rescato uno de mis primeros posts: dad a leer vuestras obras, a amigos, familiares y, si podéis, a otros escritores. Escuchad sus opiniones y sugerencias, aunque vuestro criterio prevalezca. Os ofrecerán una visión rica y completa que os permitirá pulir y corregir con mucha mayor precisión. ¡Vale la pena!

Ardo en impaciencia

Llevo semanas —lo prometo— esperando publicar una nueva entrada para poder dar noticias... Como aún no tengo nada seguro, voy a contar lo que me ha sucedido durante los pasados días.
Tras llevar mi segunda parte de Estirpe a la agencia y dejar pasar unos prudentes días, resolví escribir a Espasa para preguntar cómo andaba la segunda edición de la novela y dar señales de vida. La editora me responde con un e-mail breve: "dame un teléfono que te llamo". Se lo di, y al poco rato, no pasó ni una hora, ¡me llamó!

Tuvimos una conversación que me dejó con los ánimos por las nubes. Parece ser que mis libros y mi estilo han gustado mucho en Espasa, que las ventas van bien y que tienen intención de seguir publicando a los autores con los que se estrenaron el año pasado... Me preguntó si tenía algo más escrito, y casi di un bote. ¡Claro que tengo algo más! En la agencia tienen tres, ¡cuatro! novelas inéditas para mover... Se lo dije, y me comentó que perfecto, pues la semana siguiente ella y la directora de Espasa viajaban a Barcelona para entrevistarse con varias agencias, entre ellas la mía. Que hablarían de todo esto y seguro, seguro, que tratarían de mis libros.

Esto fue hace quince días. La semana pasó, y yo esperando a ver si tanto la agencia como la editorial me decían algo... Nada. Entonces recibo un e-mail de Inés, mi contacto, para quedar un día y hablar de El heredero del clan, que, como ya expliqué, estaba leyendo ella. Me dijo que ya la había terminado y me citó este pasado jueves con ella y Sandra.

Llegó el jueves, y fui a la agencia. Apenas vi a Sandra, pues estaba muy ocupada y tuvo que irse, pero hablé un ratito con Inés. Y salí... ¿cómo decirlo? Tan en suspenso como había entrado.

Una de cal: El heredero del clan le gustó muchísimo. Me sugirió cuatro retoques y revisar algunos aspectos, pero en general me elogió la novela hasta hacerme enrojecer.

Otra de arena: cuando la novela esté revisada, la comenzarán a mover. ¿Y las otras? No sabía nada. Tomó nota para hablarlo con Sandra y me ha prometido que me dirá cómo está todo.

Total, que salí con la miel del elogio en la boca y la incertidumbre revoloteando adentro.
Ahora estoy revisando El heredero, una vez más... Y sigo esperando.

Espera activa y una entrevista interesante

Dicen que la esperanza es espera activa... Bueno, mientras voy esperando noticias, sigo trabajando. Hoy he estado en la agencia, donde les he llevado dos originales más: la continuación de Estirpe Salvaje y otro librito, no de ficción, sobre la gestión del tiempo. Inés, mi enlace, me dice: "¡Qué bien, más cosas para leer!" Como si tuvieran pocas, ¡que tienen, y muchísimas! La agencia bulle de actividad, se nota. Me ha comentado que están leyendo mis novelas, las que les presenté en otoño. Y que El heredero del clan le está gustando mucho.

Y mientras espero, os dejo este enlace al foro Prosófagos, donde podréis leer la entrevista que le hicimos a mi mentora, Montserrat Rico Góngora. Creo que os gustará leerla, no tiene desperdicio. Ella me animó y me enseñó unas cuantas cosas útiles en mis primeros pasos como escritora.

Y si deseáis hacer vuestros comentarios a la entrevista, podéis entrar aquí.

Regalo de Reyes...

La noche de Reyes me hice un regalo a mí misma. Por ahora. Pero espero que en el futuro sea un regalo para muchos lectores.

Acabé la "continuación" de Estirpe Salvaje. (Eso sí, que nadie espere un Estirpe Salvaje II o algo por el estilo. ¡El título será diferente!)

Tenía la historia tan madura en mente, ¡que salió como una cascada!

Será más corta, más rápida, más trepidante... y espero que no decepcione. Al escribirla tres años después de la anterior, habrá algunos cambios en la forma y en el ritmo. Han pasado muchas cosas desde que acabé la primera parte y todos evolucionamos, aunque nos mantengamos fieles a nuestro estilo personal.

Al menos yo he disfrutado escribiéndola, a capítulo por noche, sin cesar, con esa fiebre que me ataca cuando una historia pugna por salir a la luz.

Ahora, viene la parte no tan grata. Mi nueva "creación" es como un vestido hilvanado, tengo que repasar costuras, atar hilos sueltos... y colocar un botoncito que quedó suelto por ahí.

De momento, os dejo con una bella imagen de los bosques rusos, que tanto me inspiran y que están presentes en muchas de mis novelas. Más adelante espero dejar una muestrecita por aquí.

En el umbral de un año nuevo

¡Feliz Año Nuevo!Con música, palabras y silencio.

I am the voice in the wind and the pouring rain,
I am the voice of your hunger and pain,
I am the voice of the future,

Mensaje de Navidad


La esperanza no es ilusión ciega.
La esperanza es realista y luchadora.
La esperanza es caminar porque sabemos que hay una meta;
es confiar porque creemos en la bondad humana;
es trabajar con pasión cada día
porque sabemos que nada de cuanto se hace con amor
cae en el vacío.

¡Feliz Navidad! Y gracias a todos los amigos que seguís este blog y me acompañáis en la aventura apasionante de publicar.

Que en el año nuevo acrecentemos el coraje y el entusiasmo para seguir luchando por nuestros sueños.

Leer en caso de incendio

Ay, Xavi ya me perdonará por traducir el nombre del programa... Llegir en cas d'incendi es el espacio de Radio Alternativa Barcelona donde esta noche van a entrevistarme.

Ya lo sabéis, si pilláis la emisora y sentís curiosidad. Además, dicen que a los oyentes del programa les regalarán libros... El dial es 102.4 (en Barcelona) y se emitirá a partir de las 9 de la noche. ¡Gracias a Xavier Borrell por darme esta oportunidad!

Primera edición... ¿agotada??

Hace un par de días he recibido un e-mail de una amiga desde los USA. Me dice que su hermana ha intentado comprar el libro por Internet y el mensaje que le sale es: "edición agotada". Lo he probado yo misma y, efectivamente, ¡es así!

Hecha ascuas, he escrito a la editorial y a la agencia. Me dicen que ya han distribuido el libro en todas las librerías previstas, creen que quedan algunos ejemplares en almacén... pero que lo comprobarán y me dirán algo. El caso es que más de una persona me ha dicho que ya no ha podido encontrar el libro, que lo tenían pero se acabaron... y, la verdad, hace unas semanas envié correcciones a la segunda edición con cierto apremio, pues me dijeron que cuanto antes las tuvieran mejor.

Tiemblo al pensarlo. ¿Será posible que en apenas dos meses se haya agotado la primera edición?

¡Y aún no ha llegado Navidad!

Hoy, ¡a la tele!

Sí, esta tarde, a partir de las 17 h, estaré en el plató de TV Badalona (la tele de mi ciudad), donde por primera vez hablaré de Estirpe Salvaje ante la cámara...

Ahí tenéis el enlace del programa: http://www.tvbadalona.cat/sortidanord

Espero que luego me pasen una grabación y colgarla en youtube. ¡Ya os contaré!