Afilando el hacha

Decía Paco Umbral que para hacer buena literatura, en ocasiones hay que verter sangre. Mucha sangre. Hace poco una amiga me explicaba que, por consejo de su editora, estaba reescribiendo su novela y la había recortado hasta el punto que le dolía como si le estuvieran arrancando la piel a tiras.

Pues sí, ¡sangre! La metáfora es un poco bruta, pero a veces es necesario aplicar una poda generosa y despiadada a los propios textos. Todo lo que no suma, embellece, densifica… ¡sobra!
Así que esta Semana Santa me propuse afilar mi hacha vikinga y he emprendido mi tala particular. ¿La víctima? Mi primera novela. La pobre ha sufrido ya muchas podas… Quizás debiera comenzar de nuevo y olvidarme de todo. “A vino nuevo, odres nuevos”… Pero releyéndola, pienso que aún puedo rescatar algo. El esqueleto y un puñado de brotes que resisten los años y la autocrítica con empeño pertinaz. El resto, voy a desbastarlo ferozmente.

Espero salir airosa del intento.

5 comentarios:

Blas Malo Poyatos dijo...

Habrá que darle forma, como a un bonsai, pero si lo que queda te gusta no tienes por qué matar el árbol. A lo mejor puede aprovecharse el tronco.

Me refiero, de otro modo en vez deun pisapapeles. Además, seguro que con tus progresos del último año lo relees con otra perspectiva.

Un saludo

Jesús F. dijo...

Hola Elisabet, un gusto tenerte de vuelta tras las vacaciones.
Hace poco he pasado por el trago de "afilar el hacha", como dices, cuando repasé (de nuevo) mi novela, cambiando capítulos enteros, volviéndolos a escribir y borrando partes.
Pero bueno, todo sea por dejar el manuscrito lo más pulido posible.
Por cierto soy el nuevo integrante de prosofagos, al que has dejado un mensaje hoy.
Un saludo,
Jesús

Víctor Morata Cortado dijo...

Hola Montse, hacía tiempo que no me pasaba por aquí y ha sido agradable la visita. En ese lance me encuentro yo también, podando casi hasta la raíz y es que, aunque duele, es necesario e inevitable. ¿Para cuando la segunda parte de Estirpe? Igual lo has dicho ya, pero como ando tan desconectado... Venga, cuídate. Besos y un fuerte abrazo.

Martikka dijo...

En eso consiste nuestra tarea: crear, pero también cortar. No siempre es fácil, pero es necesario.
Lo mejor: alejarla de tí un tiempo, y con ánimos y ojos renovados, podar, como ha dicho Blas, como un bonsai.
¡Suerte y ánimos!

Elisabet dijo...

¡Hola!

Se agradecen las visitas, y más cuando estás metida en el trabajo ingrato que no se ve... Todos sabéis qué es eso. Bueno, espero que el bonsai quede bello, aunque más que en un bonsai, prefiero pensar en un roble frondoso con demasiadas ramas... Hay que podar para hacerlo más esbelto, más fuerte, y darle mejor forma. ¡Que la novela no sea una maraña de letras!

Víctor, la segunda parte de Estirpe no sé... La presenté a la agencia y me dijeron que estaba muy bien, pero que quedaba un final muy abierto. Así que, por ahora, no puedo dar noticias.

Ah, y tenéis mucha razón los que habláis de la perspectiva. Sí, con el tiempo se ven las cosas mucho mejor. Pero a veces hay que experimentarlo para creerlo.

Un abrazo, amigos.