C'est pour céla qu'on aime les libelules


«Puede haber, y probablemente haya en toda vida un instante inicial de tal intensidad, de tal fuerza, que influye en la vida entera.
Puede ser un libro, un encuentro, un accidente, una ausencia, un retraso, una puesta de sol, una tempestad o simplemente una sonrisa.
La escritura de un texto, de una historia, de una obra de teatro o de una novela es a menudo el signo del encuentro con ese momento fundacional.

¡O quizás sería más justo decir que escribimos para descubrir ese momento fundacional, el punto inicial, la conmoción del ser que nos ha hecho surgir en el corazón de la existencia!
¿Sabemos por qué escribimos?»
Así empieza el libro que estoy leyendo con gusto y asombro, porque casi cada frase, cada párrafo, me obliga a detenerme y a pensar… o a recordar, o a preguntarme.

¡Quizás este y no otro es el propósito de su autor! Marc-AlainOuaknin es un autor que desconocía hasta hace poco. La tapa del libro lo define como filósofo, rabino, profesor de la universidad Bar-Ilan… autor de un montón de libros diversos sobre literatura, Talmud, poesía y filosofía, traducidos en países de todo el mundo. Yo diría que es una mezcla entre poeta y trapecista de las letras.

Aún no he terminado el libro. Lo estoy leyendo en versión original y voy despacio. Saborear el francés nítido, poético y sabroso de Ouaknin me permite una lectura pausada y profunda.

¡Creo que todos los escritores amaríamos leer algo así de tanto en tanto! Es como hacer un pequeño “receso espiritual” en medio de nuestro escribir, una cura de rejuvenecimiento y un aporte extra de vitaminas para la pluma… o la tecla, o la mano que hace volar palabras.

¿Sabemos por qué escribimos?

No resisto compartir otro párrafo, ¡y esto es apenas el comienzo del libro! Porque C’est pour cela qu’on aime les libelules (Es por eso que amamos las libélulas) trata de mucho más que de literatura.

¡Alerta! Si os animáis a leerlo, no es un libro que os dé «ideas» geniales, ni respuestas, ni conclusiones… ¡Su misión es suscitar preguntas! Posiblemente os detengáis a medio leer una página y la mente se os vaya en un interrogante que os lleve por derroteros insospechados.

«¿Qué es una palabra, si no es una historia de amor?
Hay toda una teoría sobre el amor que las vocales profesan a las consonantes. Las letras se enlazan […], se enlazan y se abrazan, se abrazan y se unen […] Haz estallar el presente, descubre el milagro de la aurora quebrando la negrura de la noche, haz danzar las letras y las vocales amorosas. Haz cantar las palabras para que se conviertan en pájaros.»

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