Cuando una puerta se cierra...

Al empezar este blog me propuse ir contando todas mis andanzas como escritora, desde mis primeras páginas escritas hasta lograr la meta soñada por todo novel: llegar a publicar. Los que habéis seguido mi trayectoria sabéis que no siempre ha sido fácil y que este camino no está exento de tropiezos y dificultades. Pero quizás algunos lectores se pueden llevar la impresión de que todo me ha salido demasiado bien, de que la suerte me ha sonreído o de que, finalmente, he tenido enchufes y contactos. Algún comentario vertido en el blog insinúa que he tenido “padrinos”… ¡Nada más lejos de la realidad! 

Y para que veáis que en la vida siempre hay una de cal y otra de arena, y que un libro publicado no significa nada, porque la carrera del escritor entraña una lucha muy larga… esta vez voy a contaros una nueva experiencia, no tan soleada como otras. 

Hace unos cuantos días recibí un mensaje de mi agencia después de un largo silencio de meses. De manera muy educada, eso sí, porque el trato que he recibido en la agencia siempre ha sido cordial y exquisito, me comunicaban que, debido a la crisis, al recorte de recursos humanos, a los vaivenes del sector editorial… en fin, a una serie de factores, no podían seguir representándome.

Posteriormente he quedado con la agente para buscar fecha y despedirnos en persona, algo que debo agradecer, así como su sinceridad. Tampoco olvidaré en ningún momento que gracias a ella he podido publicar mis primeras novelas, en total tres, y una con un importante premio. Sumando y restando creo que han hecho un buen trabajo, y más tratándose en mi caso de una escritora novel y desconocida.

Claro que no es muy agradable sentir que, de alguna manera, no eres “un producto rentable” para la agencia. Pero soy de las que piensan que cuando se cierra una puerta siempre se abre una ventana, o dos, o quizás otra puerta más grande… Quién sabe. Me resisto a considerarme un mero producto y quiero creer que mis novelas, con la adecuada promoción y difusión, algún día llegarán a ser “rentables”. 

De modo que aquí estoy de nuevo, en la intemperie, con una maletita llena de novelas vírgenes que ofrecer. Aunque no como en los inicios, por supuesto. En la mochila llevo tres títulos publicados y un pequeño toro minoico de bronce… De nuevo en las trincheras, a la búsqueda de editorial y, por qué no, de otro agente. Porque, al igual que un buen amigo escritor, opino que el papel de los agentes literarios es necesario y bueno para un autor, siempre, claro está, que el agente cumpla bien con su trato y dedique el tiempo necesario a su representado. 

Recuerdo ahora que Montse Rico, mi primera mentora, me dijo una vez que cada novela era una batalla que librar, y que conseguir publicar otro libro siempre requería empezar de nuevo. ¡Cuánta razón tenía!

18 comentarios:

Corpi dijo...

Vaya, me has dejado de piedra. Yo pensaba que cuando te apadrinaba un agente literario prácticamente era para toda la vida. Veo que estoy equivocado. De todas maneras seguro que encuentras otro, y mejor. Te deseo toda la suerte del mundo.

Valentina Truneanu dijo...

Hola, Elisabet. Sigo tu blog desde hace años y siempre he admirado tu recorrido, así como lo que has ofrecido a tus lectores al contar todas estas experiencias en el mundo literario y editorial.
Yo era de las que creía que, al tener un libro publicado por una editorial de prestigio, el resto venía solo. Parece que ese es uno de tantos mitos de los que uno quiere convencerse para no asumir lo duro que es este camino de escribir, publicar y vender un libro.
Pero, como dices, estás en una mejor situación que al principio y, con la tenacidad que te ha caracterizado, sin duda lograrás ganar esta nueva batalla.
Saludos y mucho ánimo.

Beren dijo...

Siento mucho leerlo. De los noveles que he leído eres de lo mejorcito y una de las que más se merece triunfar. De verdad te digo que lo haras con esta agencia, con otra o sin ella. No desesperes ni mucho menos. Con esa estupenda prosa lo conseguirás sin duda. Sigue inventando!

Elisabet dijo...

Muchas gracias por vuestras visitas. Corpi, en esta vida he aprendido que hay muy, muy pocas cosas que sean para siempre. Y los apadrinamientos no son una de ellas, como ves. :)

Gracias por seguirme, Valentina, y por tus ánimos. Sí, seguiré batallando y seguro que salgo adelante. A veces, cuando las cosas se ponen feas, ¡una se vuelve más tozuda!

Beren, también gracias a ti. ¡Por inventar que no quede! Nunca dejo de hacerlo, y moriré escribiendo... Espero. :)

Melusina dijo...

Hola Montse,

Lo que es verdad es que hay que desmontar el mito de que los agentes son los "ángeles guardianes" de los escritores, mito que ellos se encargan siempre de publicitar, recurriendo a viejas anécdotas o más bien leyendas, que datan de la época en que parece ser que Carmen Ballcells ayudó a Vargas Llosa, a García Marquez y a otros, portándose con ellos como una madre.

Eso es ABSOLUTAMENTE FALSO. Ni a los agentes ni a los editores les importa un pimiento el escritor en tanto que persona (y persona sensible). PARA ELLOS SOMOS UN PRODUCTO O UNA MERCANCÍA A EXPLOTAR. Y punto.

Ambas sabemos por experiencia que a pesar de nuestra inocencia, agradecimiento y lealtad nos dejan tirados sin más contemplaciones.

Un abrazo

Pedro dijo...

Pero....eso significa qe estirpe salvaje nunca tendra continuacion???

Anónimo dijo...

pero... entonces no habra continuacion de estirpe salvaje???

Elisabet dijo...

Gracias, Melusina. Ya sabes cómo soy. Aunque las cosas me afectan, como a todo el mundo, me resisto a ser una víctima tirada en la cuneta. Así que, como pueda, seguiré mis andanzas. Siempre tengo en cuenta tu apoyo.

Pedro, Anónimo, una cosa es que me haya quedado sin agente. ¡Otra que deje de escribir! Y que no encuentre editoriales que me publiquen. Estirpe Salvaje tiene continuación (la escribí hace años), y tengo otras novelas inéditas por las que voy a pelear. Aunque me cueste sangre y años, lucharé por publicarlas. Solo que ahora lo haré "sola ante el peligro"...

Os agradezco vuestro interés.

Pedro dijo...

Gracias, montse, lo unico que pedro y anonimo somos la misma persona, solo q no sabia como amndarlo y lo escribi dos veces.
Animo y suerte¡¡¡¡
PD:sepuede preguntar que pasa despues????solo por curiosidad, aunque solo sean datos mayores........porfa :))

Elisabet dijo...

Ah, Pedro, ¡esa es una pregunta que no puedo contestar! No revelo nada antes de tiempo... Pero bueno, para no dejarte con las manos vacías, te diré que en la continuación de Estirpe se desencadenan algunas tramas que ya se atisban en la anterior novela. Mueren algunos personajes y aparecen otros nuevos. Y se agudiza, cada vez más, un conflicto indisoluble en uno de los protagonistas.
¡Ojalá pueda verla publicada algún día, y tú y tantos otros que estáis esperando, podáis leerla!

Pedro dijo...

Gracias.Oye, y me podrias dar algun consejo para un "aprendiz de escritor"??

Elisabet dijo...

Pedro, una vez, cuando hablé con Ana María Matute, le pedí consejo y ¿sabes qué me dijo? Que ella no era quién para aconsejar a nadie. ¡Y era ella! ¿Qué puedo aconsejarte yo? Lee mucho. Muchísimo. A cuantos más clásicos mejor. Saborea lo que lees. Y escribe un poco cada día, aunque sea media página o diez líneas. Con la misma regularidad con la que un deportista se entrena para llegar a ser un gran atleta, algún día.

el hada de las agujas dijo...

Hola ¿dónde se le puede escribir un mensaje privado?

Muchas gracias, un saludo.

Elisabet dijo...

Puedes escribirme a labaladademaya@hotmail.com.

Anónimo dijo...

No me parece bien que el agente te diga que no le estás generando, si se supone que son ellos quienes deben mover el producto (el libro) y hacerlo generar para el escritor y obviamente para sí. No te estan haciendo un favor, te estan ofreciendo un servicio para mutuo beneficio! Tu parte del contrato es escribir y la de ellos es orientarte para maximizar tus fortalezas comerciales como escritora, y vender... es un esfuerzo conjunto, un matrimonio de conveniencias, y eventualmente pues puede evolucionar hacia una buena y sólida amistad.

Y no estoy en contra de los agentes, estoy en contra de cómo justificó esa agencia el hecho de romper ese contrato... pueden simplemente decirte que no encajas en su línea, que no se dan abasto, cualquier cosa, menos lo que te dijeron. Es una torpeza... da una impresión terrible de la agencia.

Suerte en tus futuros proyectos Elisabeth, tienes talento y carisma, y vas a cosechar muchos exitos más. Y ademas, desde que empecé a leer tu blog, me has inspirado muchísimo para seguir adelante con mi trabajo (soy escritora tambien). Bendiciones!

V

Elisabet dijo...

V, muchas gracias por seguir el blog y por tus ánimos. No te falta razón en lo que dices. Con las agencias a veces sucede que no sabes muy bien hasta qué punto te están diciendo todo o solo una parte de lo que hay... Esa sensación de incerteza es incómoda, sí, y tanto yo como otros amigos hemos pasado por ella. De todos modos, aún debo agradecer a S. Bruna haber podido publicar tres novelas y el tiempo en que creyó en mí. Así como el hecho de querer despedirse de una forma amable.

Adelante, también, con tus proyectos literarios. ¡Hay que seguir luchando!

Anónimo dijo...

Te deseo mucha suerte en tus andanzas de escritora, Elisabet.

Muchas gracias por contestarme el correo de antes. Te dejo un vídeo para que veas cómo me intento buscar yo la vida. Y así también puedes conocerme un poco más.

Te deseo mucha suerte. =)

http://youtu.be/k9UJAndlLOw

Salva

Montse de Paz dijo...

Hola, Salva. ¡Gracias por tu visita! Y enhorabuena por tu valor y tu decisión de publicar tu novela. En el vídeo se te ve muy franco, entusiasta y con mucha fe en ti mismo y en lo que haces.

Un abrazo.